jueves, 10 de octubre de 2013

Iran.Fin de semana en el Caspio

Después de duras semanas de trabajo, de intenso estrés en Teherán y sobre todo de la intensa contaminación, mi cuerpo necesita salir de esta ciudad.

Al igual que me sucede a mí, miles de personas en Teherán necesitan salir de la ciudad y de hecho lo hacen. Cada fin de semana se produce una peregrinación hacia el norte de Teherán buscando un poco de libertad, buscando un poco de tranquilad y liberar la opresión que se siente en la gran ciudad.

De este modo, con unos amigos decidimos ir a pasar el fin de semana en una villa (chalet) que los padres de un amigo tienen a unos 30 km de la población de Chalus a la orilla del mar Caspio

Decidimos salir temprano el jueves por la mañana (os recuerdo que el fin de semana aquí es jueves y viernes) para evitar el tráfico de una hora más punta como el día anterior por la tarde o el mismo jueves un poco más tarde.
Os puede parecer un poco ridículo, pero Teherán es una población de más de 16 millones de personas y cuando la gente decide salir se forman unos enormes colapsos de tránsito.

El recorrido hasta Chalus es de unos 200km, sin embargo necesitamos más de 4 horas de coche en una hora sin tráfico para llegar al destino.

Las carreteras desde Teherán hacia el norte son unas carreteras estrechas, con un pavimento terrible, extremadamente viradas debido a que cruzan parte de la cadena montañosa de los Alborz. A lo largo del camino múltiples unidades de policía se pasean  para “controlan” el tráfico con indolencia.

Nada más pasar la cadena montañosa de los Alborz ya se notan algunas diferencias, el aire esta más limpio, se deja de toser repetidamente como ocurre en Teherán, el día es más luminoso.

Pronto otros cambios no tan evidentes se observan.

Al llegar al mar Caspio se empiezan a ver variadas urbanizaciones con unas casas preciosas a escasos metros del mar.
Por fin llegamos a la urbanización donde mi amigo tiene el chalet. Mi amigo pertenece a la clase media, alta. Sin embargo me sorprendió cuando llegamos a la urbanización los chalets enormes y preciosos que había en la urbanización.

Chalets urbanización

Resulta curioso, aunque se ajusta a la idiosincrasia de Irán, que la clase media se queje de lo mal que va la economía, de lo bajo que son sus sueldos, pero la mayoría de jóvenes tienen su coche propio (aunque es cierto que viven en casa de sus padres hasta bien adultos) y la clase media se permite tener unos chalets preciosos.

Así, pues la imagen que tenemos de Irán como un país retrasado y casi del tercer mundo es errónea. Opino que incluso la propia administración Iraní intenta fomentar esta imagen para generar pena en la comunidad internacional.

Nada más llegar y ya dentro de la urbanización el ambiente es más relajado, se ve pasear familias, parejas cogidas de la mano y chicas sin pañuelo en la cabeza.
Mis amigas hacen lo mismo al traspasar la barrera de control de acceso de la urbanización.

Al llegar al chalet, lo primero que ocurre es que todos se ponen cómodos, chicos con pantalón corto, chicas sin pañuelo, camisetas de tirantes y mallas.

El ambiente es relajado, toda la presión forzada se libera. La gente habla con total libertad de temas de lo más variado. Se dispone de una reserva de alcohol que podría ser la envidia de una casa de España.  
Por la tarde actividades deportivas  y playa. En la playa se rompen un poco los tabúes que se tienen.

En una playa privada, alejada de los centros urbanos, el hombre puede ir con bañador corto ensenando las piernas y bañarse con el torso al aire delante de mujeres. Las mujeres pueden también ir sin pañuelo, ensenando los brazos (aunque no vi a ninguna mujer bañarse, ni siquiera con bañador… o sea que menos en biquini).
Ahí se liberan todos los espíritus.


Y se siente un sentimiento de liberación temporal

Entrada a la playa privada

Playa mar Caspio

 
Entorno del mar Caspio

Tras un fin de semana relajante, toca la vuelta y esta no es fácil.
Salimos a las 5 de la tarde con la idea de llegar a Teherán en torno a las 10 de la noche a Teherán , sin embargo, tras 4 horas de caravana, solo habíamos recorrido 40 km. Así que  tomamos la decisión de volver al Caspio, dormir unas horas allí y volver de madrugada.

Aunque el viaje duro 5 horas para hacer 200km, el fin de semana valió la pena.



viernes, 27 de septiembre de 2013

Iran. Un pais con potencial de turismo de aventura

Cuando llegué a Irán esta segunda vez me planteaba que podría hacer en mi tiempo libre. Ya había estado en el país visitando los principales destinos turísticos… o al menos eso creía yo.
Al hablar de Irán, a uno rápidamente le viene a la cabeza destinos como Persepolis, Ispahán, Shiraz, la tumba del rey Ciro, etc… no voy a describir la larga lista de destinos turísticos del país relacionados con la historia... para esto están las guías turísticas.
Estando trabajando en Dubái estuve en contacto con personas que conocían más en detalle Irán y me informaron que hay otras alternativas turísticas en el país y estando ahora viviendo aquí he descubierto el enorme potencial que tiene Irán como destino turístico para deportes de aventura y de montaña.
La lista de destinos que un deportista de montaña encuentra en Irán es inacabable. Aunque os voy a presentar solo los sitios donde he estado y que me han parecido interesantes y que no aparecen en las agencias de viajes habitualmente.
Vamos a empezar cerca de Teherán.

En los alrededores de la ciudad se pueden hacer las siguientes actividades:
Se puede esquiar hasta muy avanzada la primavera, incluso en Verano. Alrededor de Teherán están las estaciones de Esquí de Dizin y Op Ali. La primera es bastante mejor que Op Ali. Sin llegar a los estándares de las estaciones de Europa, puede colmar el gusanillo por esquiar. Aunque más económica, no recomiendo Op Ali, los servicios son muy básicos y el equipo para alquilar en bastante malas condiciones.

Alquiler de esquís en la calle

Alquiler de botas en la calle

El alquiler del material se hace en la calle, en la entrada de las pistas de esquí. Las botas y esquís están amontonados, a veces desparejados, rotos e incompletos.



Yo con botas de esquiar rotas y discos de palos artesanales

Los palos son construidos por dos tubos unidos mediante alambres y el disco de los palos esta hecho con plástico industrial recortado e incrustado.
A escasos minutos de Teherán se pueden hacer hikes durante todo el año, desde fáciles hikes de un par de horas como Chin Kalaq.

Vista de parte de los Alborz desde Chin Kalaq

O bien el siempre abarrotado Darakeh, donde familias, parejas, jóvenes escapan de la ciudad. Un hike precioso, aunque hay tanta gente que es recomendable hacerlo a muy temprana hora de la mañana, incluso en invierno.
Abarrotado camino de Darakeh

O si os gusta algo más duro, cerca de Teherán se puede acceder a Kolo-Chal,  Daraband o Tochal de 3964m, este último con un ascenso a lo largo de algunas clavijas en la pared, puentes de metal, cuerdas y un recorrido de unas 8-9 horas.

Cuello camino a Tochal. Varios montañeros ascendiendo

Marcas en el camino a la cima de Tochal.

Cima de Tochal. Refugio en la Cima

Tambien muy cerca de Teherán, en la base este de Darband hay una zona de escalada (bande Yakchal), aunque solo es factible escalar avanzada la primavera o verano, dado que se encuentra a unos 2200 m de altura. En la zona se puede hacer Boulder ya que hay enormes rocas de 4-5 m de altura o bien rutas de varios largos de escalada. El grado de las vías (a simple vista y sin tener más información estaría entre sextos y séptimos). Es una zona que acabo de descubrir, no tengo todavía muchas fotos ni información, sin embargo promete.

Boulder. Hello Rock

Boulder. Cerca de Mirror Wall

Y para acabar después de escalar una clara,…. Eso sí, sin alcohol

Clara después de escalar…. Con una canita

Y sin alcohol

Además, he visto hacer habitualmente paragliding en la zona de Chin Kalaq, aunque de momento no lo he probado.
Paragliding in Teherán.

Dada la pendiente de las montañas, la altura y la bajada de los ríos tras el deshielo, me han comentado que se puede hacer habitualmente rafting e hidrospeed, pero ni lo he visto ni he podido probarlo, por lo que quedara para otro post.
Si nos alejamos un poco de Teherán las opciones de hacer deportes de aventura se incrementan, pero también aumenta la dificultad de acceder a ellos.
Mis opciones de moverme fuera de Teherán a zonas no turísticas (como las ciudades históricas) no son demasiado grandes. Visitar algunos pueblos requiere disponer de un coche ya que el transporte público es complicado y requiere hacer cambios de medio de transporte, lo cual no es fácil ya que casi nadie habla inglés y más de una vez he ido a parar a un lugar que no quería. Al principio pensaba que era por mi desconocimiento de la lengua, pero ahora que llevo algo más de tiempo también sumaria el que los propios locales desconocen los lugares, pero culturalmente no pueden decir que no saben o no entienden y te llevan donde les apetece y luego montan un gran espectáculo.
Por ejemplo es altamente recomendable ir al norte de Irán en la zona del mar Caspio. Ahí te encuentras con que la imagen que se tiene de Irán es totalmente desconocida. La zona norte es un entorno enormemente verde debido a que la cadena montañosa de los Alborz retiene la humedad del mar Caspio. Estando allí uno se imagina estar en Suiza o en una zona tropical. La humedad es alta, la lluvia frecuente y uno de los principales cultivos es el arroz. Si eso mismo, arroz, enormes arrozales como en una zona tropical, a pesar de que la principal idea que se tiene de Irán es que es toda una zona desértica y pedregosa.

Arrozales cerca de Amol

En esa zona se pueden hacer maravillosos hikes de todos los niveles, encontrando lugares tranquilos y apartados de la civilización. Sin embargo, es una zona poco frecuentada por turistas extranjeros y suele ser una zona de turismo local, por lo que difícilmente se encontrara un lugar donde hospedarse donde hablen inglés o servicios para turistas. A pesar de que son muy reacios al trato con las personas de fuera, al igual que ocurre en España en las zonas rurales, son unas personas entrañables. En muchos casos con ideales muy diferentes a los del país.

 Sang e chal

Filband

Un montañero que se precie, no tiene que evitar acercarse al pico Damavand, la montaña más alta de Irán con 5,600 metros de altura. Se trata de un volcán que aunque no esté considerado como activo, sigue emitiendo fumarola de gases sulfurosos (creo que nunca podre quitar ese olor de mi chaqueta de montana y mochila).
Damavand de lejos

A pesar de no poder hacer cima por mal de altura, fue una enorme experiencia en muchos sentidos, positiva y negativa.
Positiva porque vi la cantidad de gente que se dedica a montaña en el país y experimenté alguno de los límites que la montaña te pone y que debes aceptar, negativa por la sensación del poco cuidado que tienen del medio ambiente y por la poca predisposición que tienen respecto al turismo, especialmente al de fuera del país.
Respecto a la poca consciencia medioambiental se debe a que una zona que podría ser considerada como parque natural (como el Teide) está llena de basura, y no me refiero solo a botellas y latas aisladas que dejan los “montañeros”, sino que la gente deja la bolsa de basura con toda la basura allí donde acampan. El campo base del pico a 4,300 m existe un vertedero con bolsas de basura.

Respecto a la poca predisposición para el turismo, especialmente internacional, es debido, a que no existen servicios (a diferencia de zonas de turismo histórico al sur de Irán), el servicio turístico es considerado como un favor al turista (nacional o internacional) y el trato es bastante malo a ambos.
Si eres extranjero, intentaran sacarte el dinero de la manera que puedan. Como en mi caso, que al ver que hablaba inglés, un local me dijo que tenía que pagar 60 dólares por acceder a la montaña o llamaba a la policía. Afortunadamente el tema se solucionó con la intervención de mis amigos que dijeron que era medio iraní (de padre iraní y madre española)… eso y un par de frases en farsi y todo solucionado.

Campo base ruta sur. Damavand

Existen otras zonas para explotar turismo de aventura, sin embargo dada la lejanía y la dificultad de transporte requieren algo más que un fin de semana para visitar.
Estas zonas son el Lorestan al oeste del país y sur de los montes Zagros. Se pueden hacer hikes de diferentes niveles así como espeleología.
Como podéis ver, hacer deportes de aventura en Irán es todo una aventura, podéis encontrar todo lo que se busca del deporte de aventura, nuevos retos tanto deportivos como organizativos, variedad de destinos y alternativas de deportes, las zonas un poco alejadas no están masificadas y se pueden hacer las cosas con mucha tranquilidad.
A diferencia del turismo cultural e histórico del sur del país, donde existe una variada oferta turísticas y sobre todo servicios acostumbrados al turista (nacional o internacional), en cuanto subes al norte del país, tanto cerca de Teherán y sobre todo en las zonas alejadas hay bastantes inconvenientes que salvar.
No existen instalaciones que soporten la realización de deportes en general y deportes de aventura en particular. Por ejemplo no hay muchos hoteles o hostales, la calidad de los mismos es patética (descontad un par de estrellas en graduación de hoteles en Irán), los caminos y las zonas no están muy indicados y no existe una cartografía de calidad disponible. Incluso con gente local, hemos tenido problemas para localizar las zonas.
Allí donde se encuentran algunos servicios, estos no están orientados al cliente.
La mayoría no hablan inglés en absoluto (afortunadamente viajo habitualmente con Iraníes) y a diferencia de otros países, en Irán, el cliente no tiene la razón, la razón la tiene el ofertador del servicio quien hace un favor al cliente (siempre que no esté cansado de trabajar “tanto”, que entonces ni siquiera se mueve de la silla), un favor que es caro incluso para los propios iraníes y si eres occidental y no hablas farsi pagas más (habitualmente en los servicios como taxis te suelen cobrar entre un 25% y un 75% más que a los locales, pero en otros servicios como acceso a gimnasios u otros centros el porcentaje va directamente a cobrarte el doble sin posibilidad de regateo).
Existen muchas zonas de difícil acceso o que requieren un esfuerzo físico suplementario y por ello menos masificadas no muy lejos de Teherán. En estas zonas se puede beber agua directamente de las montañas por la limpieza del entorno, por el contrario, la limpieza de las zonas fácilmente accesible no es buena por la inexistencia de servicios como papeleras o contenedores y por la facilidad que se tiene en el país de tirar cualquier cosa al suelo.
Sin embargo a pesar de la retrasada situación del país en la oferta turística, el momento en que se realice una apertura (social, cultural, religiosa...) e identifiquen que pueden ganar más dinero ofreciendo mejor servicio, no tengo dudas que Irán se puede convertir en uno de los principales destinos turísticos. Pueden ofrecer turismo de aventura, cultural, de ocio, gastronómico, de playa y de montaña, de verano e invierno…. Sin embargo, para que haya turistas es necesario que haya cambios en el país, no solo en la oferta de servicio, si no en la aceptación y tolerancia a los turistas.

Creo que actualmente no muchas personas quieren pasar vacaciones en un país donde la mujer tiene que llevar tapado el pelo y cubierto todo el cuerpo, donde no hay alcohol, etc...

jueves, 29 de agosto de 2013

Iran. Hotel 5 estrellas

Esta semana me han cambiado a un hotel 5 estrellas. 
Que alegría podéis imaginar, lujo, buen servicio, calidad!!!…. 
Bueno, bueno…. 
Os recuerdo que esto es Irán y aquí la ISO 9001 y los controles de calidad tienen otro baremo.

Seguro que os acordáis de una serie del tricicle (hotel palace) donde gestionaban un hotel en el que pasaban las cosas más curiosas.
Hotel palace

Pues bien donde me encuentro, sucede algo similar a "hotel palace", a pesar de ser un hotel “5 estrellas” también pasan.

Llegue hace dos días por la noche, y como suele ser habitual en los hoteles del pais la puerta no funciona a la primera, el sistema no iba.
Como es también habitual en Irán, la culpa no es nunca del hotel, es siempre del cliente que hace algo mal... Supuestamente había puesto la tarjeta cerca de un móvil, el caso es que la tarjeta la llevaba en la mano y el móvil en la bolsa del portátil.... y es que las ondas son tan potentes.

Después de abrir la puerta, pues lo típico dejas las maletas (maleta en mi caso, ya que como un caracol, llevo mi casa a cuesta y cuanto mas pequena mejor), empiezas a investigar, donde están ubicadas diferentes cosas, donde están los interruptores, etc… 
La investigación acabo pronto, no porque la habitación sea pequeña (que lo es ¡) si no porque la mitad de las bombillas no funcionaban… pero bueno, dejemos las cosas así, porque era tarde y tenía que dormir.

A la mañana siguiente, ilusionado con mi nuevo hotel 5 estrellas, empecé a investigar más, y a simple vista encontré un revolucionario sistema de aire acondicionado. Un verdadero sistema digital de fabricación americana de los anos 70 (digital porque funciona apretando con los dedos)

.


Sistema digital de control del aire acondicionado

Si os fijáis, a pesar de que hay un poco de pintura que lo tapa, también veréis el maravilloso control de temperatura (es la palanquita en la parte superior, por supuesto no funciona).

Pero lo más innovador es el sistema de música alta fidelidad.


Sistema alta fidelidad

Como podéis ver es muy completo, selección de 4 canales de música (los botones plateados), y posiciones de volumen.. Lo último !!!. 
Espero no tener problemas por hacer fotografías de la última tecnología y hacer espionaje industrial.


Y para los amantes del arte y decoración rococó, las lámparas de la mesilla y el sofa empotrado al lado de la cama.

Lámpara rococó.

Ese mismo día, me fui a comprar algo para llenar la maravillosa nevera 30 cm x 30 cm x 30 cm que tienen todos los hoteles (incluidos los europeos). 
Algo de bebidas…. Agua, no penséis mal, aquí las botellitas de licores, ni en broma, algo de comida… y todo dentro de la nevera.

La tarde la pase fuera con unos amigos.

Al volver por la noche, cual es mi sorpresa, que no funciona ninguna luz de la habitación. Bajo a recepción y ni cortos ni perezosos me dicen… no se preocupe, "NO PROBLEM"(respuesta habitual cuando todo es un problema), no hay luz en toda la planta, mañana por la mañana antes de las 10 lo tienen solucionado….

Para los habituales de atencion al cliente, tendrian que aprender, esto es servicio al cliente, y no el famoso dicho americano “el cliente siempre tiene la razón”.

De modo que me cambie para ir a dormir a la luz de la luna con la ventana abierta.

Al día siguiente, como el hombre había dicho, antes de las 10 estaba solucionado…. Eran eso de las 9:30. Tampoco es tan importante que un hotel 5 estrellas este sin luz una planta durante 12 horas.

Os estoy aburriendo ¿???
Bueno ya acabo.

Con toda la movida de la electricidad, algunas bombillas se debieron fundir porque no funcionaban. De nuevo para bajo a avisar a recepción. Al cabo de un rato sube un colega de mantenimiento. Le explico lo que pasa y yo sigo haciendo cosas con el ordenador.
Al momento, el hombre viene hacia mí y me pide que me levante del sillón. Como no entiendo farsi, me imagine que quería explicarme algo….. si si, claro me levanto….

En ese momento, el hombre coge el sillón y lo lleva a la zona donde están las bombillas fundidas, se sube encima de él y se pone a cambiarlas…. Y yo me quedo con un palmo de narices de pie sin lugar para sentarme.

Bueno, tampoco fue tan grave. Al cabo de unos minutos, acaba de cambiar las bombillas. Me deja el sillón en el lugar donde estaban las bombillas fundidas y se larga.


Esta es la última anécdota ubicada en el hotel 5 estrellas. Cuando tenga un rato os explicare las cosas que me han ocurrido en los hoteles de 4 y 3 estrellas que como podéis imaginar van acorde al número de estrellas.

jueves, 22 de agosto de 2013

Iran. Damavand, 5600 metros inalcanzables.

No fue posible llegar a la cima del Damavand. La montaña con 5,600m parecía fácil pero fue inexpugnable… sin embargo esto me motiva para acometer nuevos retos.





 Damavand desde la distancia con nubes en la cima

Me siento decepcionado. Si es cierto. A pesar de entrenar para subir la cima del Damavand durante algunos meses, la falta de tiempo para aclimatar en altura tuvo un impacto directo en el mal de altura que estuve sufriendo tras pasar los 4,000 m.

Un fuerte dolor de cabeza, sien y ojos se apodero de mí, y aunque físicamente me encontraba fuerte, cada pocos metros de subida (varias decenas de pasos) tenía que parar porque mi cabeza parecía estallar.
Montamos la tienda en el campo base  situado a 4,300 metros en torno a las 2 de la tarde, y tras un breve descanso y un poco de comida y decidimos intentar aplicar la técnica de aclimatar de subir un poco más alto de donde dormiríamos, así que con una mochila con un poco de agua y chocolatinas, subimos hasta los 4,700 metros y bajamos de nuevo a los 4,300 del campo base.  En ese momento, 2 de las 5 personas del equipo estábamos sufriendo los efectos de la altura.

Damavand Base Camp

Instalando la tienda

Tan pronto como el sol empezaba a ocultarse tras los picos de alrededor, la temperatura empezó a bajar en picado, de manera que a la tienda a preparar algo para cenar e intentar ir a dormir pronto para levantarnos temprano para subir al pico. En ese momento, posponía la decisión de intentar subir al pico a la mañana siguiente, todo dependería de como durmiera la noche y si conseguía recuperarme lo suficiente como para tener las condiciones para subir.

Puesta de sol en Campo Base

Lamentablemente la noche fue horrible, apenas conseguí dormir un par de horas seguidas en una tienda abarrotada, donde no nos podíamos ni mover, donde la reducción de oxígeno y un dolor de cabeza bastante intenso hacía difícil dormir. Cuando el despertador sonaba a las 4:30 am, no me pillaba por sorpresa, llevaba varias horas despierto.

Efecto de la baja presión

A pesar de lo mucho que me fastidiaba, de que perdía una oportunidad excepcional para subir este pico y un pico de esta altura, decidí no subir. Junto a mí se quedarían en la tienda otras dos personas, en total 3 de 5 sufríamos el mal de altura.
Los dos héroes de nuestra expedición que no sufrían mal de altura, Zeinab y Hossein, salían dirección al pico tras algunas dudas, algo después de las 5 de la mañana. Unas 9 horas más tarde estaban de vuelta. Valorar el trabajo realizado por Zeinab que el mismo día se chafo un dedo y posiblemente lo tenía fisurado. Hossein hizo un trabajo genial a pesar de su falta de entrenamiento.

Zeinab y Hossein rodeados por aire sulfuroso en la cima del Damavand

En el camino a la cima tuvieron que pasar por un largo y frio camino, dejando la cascada helada en torno a los 5,000, así como sufrir las emanaciones de sulfuro que se generan cerca del cráter del volcán y  el viento que soplaba cerca de la cima en los últimos 300 o 400 metros.

Cascada helada

De vuelta nos explicaban la dureza del camino y nos presentaban algunas fotos del mismo.
Tras darles un rato para descansar y comer, se decidió bajar lo más rápido posible, ya que poco después del medio día el tiempo empeoro, las nubes empezaban a cubrir todo el cielo, se comentaba que pronto empezaría a llover y nadie quería estar en el campo base para descubrirlo. Hubo una desbandada y todo el mundo empezó a dejar el campo base.

Por encima de las nubes. Una cascada de nubes.

La bajada se complicó poco a poco por la densa niebla que cubría el camino y al final apenas se veían unos 10 metros delante de nosotros, afortunadamente el camino era muy claro y no hubo problemas. Una vez en el coche, la niebla nos acompañó por más de una hora, y apenas se veía, con lo que hubo que ir muy muy despacio.


Bajada entre la densa niebla.

Al llegar al hotel, a pesar de la terrible decepción de no haber podido ni siquiera intentar la cima, me siento enormemente contento por haber tomado la decisión racional de no subir, ya que hubiera retrasado a mis compañeros y puesto en riesgo mi salud,  y muy humilde por la lección aprendida de la situación.

En la montaña no importa lo fuerte que te encuentres o lo mucho que hayas entrenado ya que somos minúsculos elementos comparados con la madre naturaleza. Un segundo puede cambiarlo todo y hemos de tomar con humildad las opciones o contratiempos que ésta nos da.

Esto me motiva a voy a seguir poniéndome retos para conseguirlos y si hay posibilidad, volver a intentar subir el pico de Damavand. La montaña seguirá ahí por años.
Me gustaría dedicar este post a una persona con la que he compartido muchas salidas a la montaña y que ahora esa pasando un mal momento. Espero su pronta recuperación.


“Encontramos la humildad en la presencia de las fuerzas impredecibles de la montaña”. K2, Heidi Howkins

jueves, 1 de agosto de 2013

Iran. Mi primer 4800

Estoy emocionado. 
Es mi primer pico por encima de los 4000. Ya había estado por encima de los 4000 metros, en el campo base de los Annapurnas, pero esto es diferente, es acceder al pico.

El pico en cuestión se llama Alamkouh. Kouh significa montaña en Farsi. El pico tiene 4861 metros de altura (metro más o metro menos). Se encuentra situado en la cadena montañosa de Takht-e Suleyman, en el noroeste de Teherán.




Para la ascensión, nos llevábamos preparando un mes y pico con los amigos iraníes. Con lo que la rutina era hacer un pico, mínimo cada dos semanas, que son los fines de semana que me encuentro en Teherán.

Salimos el jueves a las 4 de la mañana de Teherán, y nos dirigimos al norte por la carretera de Fasham, pasando por las pistas de esquí de Dizin.  La carretera, una de las más transitadas por los habitantes de Teherán en verano, ya que da acceso a las villas y segundas residencias del norte de Teherán, es una carretera sinuosa, estrecha y bacheada, que en invierno está cerrada por la nieve, ya que recorre tramos por encima de los 3,200 metros.


Tras pasar Dizin, se accede a la 59 que nos lleva directamente al valle de Kelardasht, puerta para la cadena montañosa de Takht-e Suleyman a través del valle que entra nordeste hacia el suroeste.
La distancia desde Teherán a Kelardasht son unos  170 km, sin embargo se tarda unas buenas 4 horas en llegar hasta allí sin tráfico.



En Kelardasht, habíamos reservado un taxi 4x4 en la federación de montaña de Irán para hacer el trasporte de aproximación. El recorrido en 4x4 son unos 20 km por un camino de montaña en pésimas condiciones incluso para un 4x4. El trayecto dura alrededor de una hora.



Sin embargo las vistas del recorrido de acceso mediante 4x4  son excepcionales. El camino  va por el interior del valle, a lado de un maravilloso rio de montaña que baja siempre caudaloso, incluso en pleno verano, gracias al deshielo de las nieves de la cadena montañosa. A lo largo del recorrido  se van encontrando rebaños de ovejas y de vacas.






El todoterreno nos dejó al final del camino accesible por vehículos. Ahí empezaba el recorrido con las mochilas encima, subiendo por un estrecho camino al lado del valle. En unas 3 horas se llega subiendo al campo base del Alamkouh. Este llano, situado a 3750 metros, es un sitio fantástico para acampar, herboso y con un magnifico rio con el que apagar la sed.





Montamos las tiendas a pesar del fuerte viento que hacía. Antes de oscurecer, nos pusimos a hacer la cena con el hornillo y a dormir a las 9:30. A estas alturas un par de personas ya no se encontraban bien por el mal de altura. En cuanto se fue el sol, la temperatura bajo en picado, y si habíamos estado en manga corta hasta el momento, hubo que recurrir a los polares y a los sacos de dormir rápidamente.
La falta de aclimatación (debido al rápido ascenso) y el cansancio de viaje hicieron efecto y creo que poca gente consiguió dormir bien (incluido yo).
A las 4:30 de la mañana ya estábamos en pie, preparando material y desayunos. A las 5:30 caminando.




El acceso normal al pico se hace desde la arista sud-sudeste. El campo base esta al sudeste del pico, y para llegar hasta la montaña se va a través del valle en esta dirección y se empieza a coger nivel en varias montanas colindantes. El acceso en el último tramo se hace pasando por varios desfiladeros con caída a ambos lados, uno de ellos bastante peligroso, que con el viento racheado aun lo hacía más impresionante.
Después de varias horas de caminar y encontrarnos por encima de los 4,000 metros la altura empieza a hacer efecto en mí y noto ciertas nauseas, un ligero mareo y dolor de cabeza.
El último tramo, yo diría los últimos 300 metros de desnivel, tienen alguna pasos de ascensión algo más dura con algún momento de grimpada fácil, pero debido a la altura , el viento y el malestar por la altura, a veces se hacía duro caminar a un ritmo constante.




El pico se encuentra en una arista con varias rocas acumuladas, con unos 5 metros de grimpada con caída a ambos lados.  La cara norte da a una pared de unos 500 metros de altura.



Sin duda impresionante.
Llegamos al pico tras poco más de 4 horas de subida.
Las fotos de turno, donde se rendía homenaje a los montañeros iraníes muertos la misma semana en el Broad Peak en Pakistán.



Escasos 10 minutos en la cima, ya que el viento, y lo complicado de moverse en el pico nos forzó a bajar rápidamente hacia el llano donde estábamos acampados.
La bajada sin duda mucho más rápida, aunque las doloridas rodillas no permitían hacer ninguna tontería, y preferimos la seguridad a la velocidad.
Tras la llegada al lugar de acampada, recogimos las tiendas, comer un poco y rápido hacia abajo donde nos estaba esperando el 4x4. En total unas 9 horas y pico de caminata.
La vuelta se hizo interminable, porque tras el duro recorrido de montaña, tocaba las largas caravanas en la carretera.
Esta vez volvíamos por el este de Teherán, a través de la población de Karaj, que aunque recortaba el recorrido, no recortaba el tiempo.  Llegábamos a Teherán a las 12:30 de la noche. Al día siguiente tocaba trabajar.
Tarde un par de días en recuperar el sueño perdido y que los dolores musculares desaparecieran, pero valió la pena el esfuerzo.